Hoy en día, estamos acostumbrados a convivir con todo tipo de
servicios que nos facilitan la comunicación entre personas, pero la experiencia
con estos sistemas es relativamente reciente y ha sufrido unos cambios y unos
altibajos a lo largo del tiempo. Es en
los últimos años cuando hemos asistido a un avance tecnológico extraordinario,
al que algunos refieren como 3ª Revolución Industrial.
Si hacemos un seguimiento a los largo de los año, podemos ver como en el
año 1946 aparecen los primeros ordenadores, en el año 1955 se inventa la fibra
óptica y en la década de los 60 aparecen los primeros satélites de
comunicaciones. Pero no es hasta los años 1980 cuando surge el Internet y se
generaliza el uso del PC en las oficinas. Es aquí cuando realmente aparece una incorporación
de las TIC en las aulas por diversas razones como el adecuar el sistema escolar
a las características de la sociedad de la información, preparar a los niños y
jóvenes ante las nuevas formas culturales digitales, incremento y mejorar la
calidad de los procesos de enseñanza y conseguir una innovación de los métodos
y materias.
Durante los años 80 vemos una incorporación al currículum de asignaturas
relacionadas con la informática, la creación de programas y planes oficiales
destinados a la adquisición y dotación a los centros educativos de equipos
hardware e informáticos, el uso de los ordenadores para la gestión
administrativa de los centros, la aparición del proyecto “Atenea” y también
mucho voluntarismo pero falta recursos y economía.
En cambio, en los años 90, debido a un cambio de gobierno y la
implantación de la LOGSE, se reducen los recursos económicos que financian
políticas TIC y, por tanto, los programas se estancan o extinguen.
Es a principios del siglo XXI cuando las TIC están realmente en auge. Hay
un gran apoyo de la administración y aparecen programas europeos que colaboran
en esta integración de las TIC. Programas como elearning (aprendizaje electrónico a distancia completamente
virtualizado a través de los nuevos canales electrónicos). Con este programa se
pretendía dotar de acceso a Internet a todas las escuelas, favorecer la
accesibilidad a Internet en cada aula y una formación del profesorado en las nuevas
tecnologías. Este programa en España se tradujo como Plan Info XXI. Es en el
año 2004 cuando se aprueban nuevas medidas para potenciar el programa Internet
en el aula.
A pesar de todos estos programas, más que un plan global, existen
diversos planes aislados según cada comunidad autónoma. Como en el caso de las
Balares con el proyecto Xarxipelag, iniciado
en año 2000, el objetivo del cual es proporcionar a los estudiantes de las Islas el acceso a
las TIC y la capacidad necesaria para utilizarlas como un instrumento de
aprendizaje durante la época de estudio y como herramienta de trabajo cuando se
incorporen al mundo laboral.
La UE (1997) realiza en este sentido una
serie de recomendaciones que, de acuerdo con Gisbert, serían fundamentales para
garantizar una correcta evolución de nuestra sociedad en el próximo milenio:
- Estimular la adquisición de conocimientos
- Creación de una red de educación
- Nuevos incentivos financieros para la formación
- Mejora y Divulgación de conocimientos sobre métodos de aprendizaje
- Producción de material de aprendizaje de alta calidad y bajo coste
En mi opinión, considero que las TIC no
deberían usarse solo como un elemento puntual dentro del aula, sino que
deberían estar integradas dentro de la actividad diaria del aula, convirtiendo
así lo puntual en cotidiano. Hay múltiples opciones para incorporar el uso de
las TIC: buscar respuestas a las dudas que vayan surgiendo, realizar el momento
de la asamblea con una pizarra digital, crear un blog o un periódico digital
del centro, usar una cámara conectada al cañón para ver en la pantalla lo que
se está haciendo, usar la Webcams o el correo electrónico para comunicarse,
para momentos lúdicos, fechas señaladas, etc.
Pero no es suficiente con incorporar las TIC
hay diversos aspectos que deberíamos tener en cuenta para que esta integración
se haga de forma correcta. Debemos disponer de unas bases tecnológicas
necesarias como pizarras digitales, ordenadores, Intranet, etc. Debe haber una
coordinación y un mantenimiento de los recursos disponibles, es decir, que los
recursos estén siempre operativos. Que haya un compromiso por parte de la
comunidad educativa. Que haya una adecuada formación del profesorado en cuanto
a la didáctica digital, etc.
En definitiva, considero que es muy
necesaria una integración de las TIC en el centro educativo para adecuarnos al
cambio de sociedad basado en las nuevas tecnologías, pero siempre teniendo en
cuenta todos los factores necesarios para que se haga de forma correcta.
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