Según la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) los materiales
didácticos son “un
conjunto de contenidos y de recursos metodológicos y didácticos (como pueden
ser actividades de autoaprendizaje, de evaluación, etc.) organizados en base a
objetivos y orientados a facilitar el proceso de aprendizaje del estudiante.”
Es decir, los materiales didácticos
multimedia son aquellos programas o páginas web interactivas elaboradas para que
el quien lo utilice adquiera unos aprendizajes concretos. Son cualquier
material que utilicemos con una finalidad didáctica, elaborado
para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje
Como dice Valverde
(2007), a la hora de diseñar un producto multimedia educativos debemos pasar
por dos fases, la de diseño y la de producción. En la fase de diseño se
incluyen aspectos como analizar la situación y tomar decisiones al respecto
como los contenidos que se van a tratar, el tiempo que va a durar, la audiencia
a la que nos dirigimos, etc., y también el desarrollo del guión multimedia. En
cambio, la fase de producción se centra en la elaboración del producto
multimedia (ensayo, revisión, elaboración de la guía didáctica, evaluación,
etc.)
No es suficiente con
tener en cuenta estos aspectos para que un producto sea realmente educativo, ya
que como hemos visto, a pesar de que en EEUU el 67% de los software sean
educativos, solo un 25% son realmente adecuados como programas educativos.
Por lo tanto hay algunas
consideraciones, según Santos Urbina, que debemos tener en cuenta. Debemos
fijarnos en la presentación del producto, los destinatarios a los cuales va
destinado, como son las instrucciones que se dan, como son los menús/ barras de
botones y los punteros, que uso se le da al producto (autónomo o tutelado), la
complejidad cognitiva de las tareas, el tratamiento de los errores, la
adaptación a las capacidades psicomotoras del niño, las variables dialectales y
la incorporación de una guía didáctica.
Además, deberíamos seguir
unos principios generales a la hora de diseñar un material multimedia. Debemos
conseguir motivar al usuario, tener siempre en cuenta las diferencias
individuales, organizar todos los contenidos en secuencias con significado
completo, informar de las finalidades y objetivos del material, establecer un
nivel al cual va destinado el material, generar emociones, informar del
progreso del usuario, que el usuario sea un agente activos y no solo vea y oiga
y que los conocimientos que el usuario adquiera puedan ser aplicados
posteriormente a otras situaciones.
Cuando elaboremos un material
didáctico nunca podemos olvidar la guía didáctica. La UNED nos facilita una
serie de pautas para poder elaborar una guía didáctica: debemos explicar a
quien va destinado, que encontraremos y como podemos usar ese material. Es
decir, dar orientaciones a los educadores y padres sobre como utilizar ese
material, sin convertirse en un manual de uso que se debe seguir estrictamente.
Debe contener una descripción del producto, los objetivos y los contenidos que
se van a tratar, sugerir modalidades de utilización, etc.
Considero que como futuras
maestras es muy importante que conozcamos todo el material que tenemos a
nuestra disposición, que sepamos ser críticos con los programas que hay en la
red, que sepamos diferenciar que programa educativos es adecuado y cual no,
etc. Pero también es muy interesante ser nosotros mismos los que elaboremos el
material didáctico que se va a utilizar en el aula, de esta manera podemos
adaptar el material a los alumnos que tenemos, a sus diferencias individuales,
a la edad, al tema que se está tratando, a los objetivos que pretendemos
conseguir, a los contenidos que queremos que aprendan, etc.
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